Este modelo representa el corazón del Capítulo 13 del libro “Filosofía aplicada al coaching” (Cris Bolívar et al, ed El Club de la Niebla, 2026), donde se presenta como la base epistemológica del Coaching Esencial y como una respuesta a la crisis del coaching postmoderno, orientando la práctica hacia el Neorenacimiento y la sabiduría.

 “La sabiduría es ese espacio interior donde se integra intuición y razón… 

es un lugar de partida y de llegada, un camino hacia.” (Cris Bolívar) 

LA SABIDURÍA

La sabiduría, sophia, tal como dijo Aristóteles, es el conocimiento completo, es la facultad dianoética superior, su objeto (a través del nous, del intelecto) es lo más excelente, es el más cierto (riguroso) de los modos de conocimiento porque no solo sabe las causas sino que busca entender los principios, yendo más allá de una razón instrumental y pragmática haciéndose las preguntas que la ciencia excluye. La sabiduría es fruto de un verdadero conocimiento holístico. No basta con la razón ni con la intuición, sino que es necesaria la integración de ambas vías de conocimiento. Estar en contacto con la experiencia (empiria), formalizarla (teoría) para volver a bajar el conocimiento a la experiencia.

La intuición, como afirma Jung, es la capacidad de mirar a través de los ojos del inconsciente, no valora ni juzga, da cuenta de fenómenos más allá de lo palpable, del aquí y ahora, y nos proporciona soluciones que aparecen cuando abandonamos el esfuerzo consciente de pensar. La intuición es un “saber algo sin saber que sé”. Se da cuando nuestra actividad cerebral está en el nivel de ondas gamma. Es la vía del arte.

La racionalidad, por otra parte, no son meros saberes científicos, sino la capacidad de organizar los conocimientos, de analizarlos, cotejarlos, contrastarlos. Como decía Kant el problema es cuando la razón entre en espacios que no le son propios.

El conocimiento ampliativo estaría en la intuición, que parte de la experiencia (vía inductiva) y genera saber … de forma que luego, la razón, le ponga orden y lo haga aplicativo a la experiencia (vía deductiva).

La integración se logra a través de un camino de transformación continuo a través del amar que genera amar.

Desde el ego, la estructura psicológica primaria de adaptación social que se convierte en nuestra falsa identidad, nos desconectamos de nuestra vulnerabilidad, limitamos nuestro potencial, nos alejamos de nuestra sabiduría.

El desarrollo de la sabiduría permite recuperar la plasticidad esencial original que es la base de nuestra adaptación como especie, para poder dar respuesta a entornos de alta complejidad e incertidumbre accediendo a todo nuestro potencial: del ego a la sabiduría, del ego a la autenticidad, volver a la esencia que somos.

 

EL CONCEPTO DE SABIDURÍA DESDE LA ESENCIALIDAD 

La visión desde el marco teórico de la Esencialidad tiene que ver con cómo hacemos emerger la sabiduría para poder replanteamos, leer sin confusión, aceptar lo que hay desde el amar y ver las cosas desde otra perspectiva, accionar desde otro lugar y salir del bucle que nos bloquea desde el ego, el miedo, las expectativas o los prejuicios, facilitando una permanente interacción dinámica de aprendizaje consciente con uno mismo, el otro y el mundo a fin de alcanzar satisfacción y meta-resultados.

Sin embargo, según Tenzer, actualmente vivimos una crisis occidental radical y globalizada al ser percibida simultáneamente la crisis cultural, social y política. El ámbito de la empresa y económico no es indiferente al impacto de la sociedad y la crisis postmoderna. Esto nos lleva a vivir desconectados de la sabiduría, con una cierta inconsciencia, en automático, y aunque desde la racionalidad, resolutivos, pragmáticos, orientados a objetivos, nos olvidamos del sentido que tiene lo que hacemos y lo que obtenemos, de sus consecuencias y efectos, obtenemos los mismos resultados una y otra vez, más de lo mismo y nos enredamos en una rueda de hámster de la que es difícil salir en el intento de mantenernos bien adaptados y exitosos socialmente. 

Jidu Krishnamurti ya nos advierte que “no es sano estar bien adaptado a una sociedad profundamente enferma”. 

Salir de esta sobre-adaptación significa el retorno a la sabiduría esencial. 

Acompañar procesos hacia la sabiduría es nuestra misión de ser desde la Esencialidad, concretándola en facilitar organizaciones sabias. 

 

LA PROPUESTA NEORENACENTISTA

El neorenacimiento

Todo ello me lleva a plantear una cosmovisión alternativa: el neorenacimiento.

El neorenacimiento sería un nuevo paradigma emergente fruto del agotarse la racionalidad Ilustrada y postmoderna y, como ocurrió en el Renacimiento, recoge la influencia de oriente (y su superación como otro producto capitalista -New Age-) y la recuperación de los clásicos grecolatinos de la cultura occidental, … integra el conocimiento de todas las épocas y culturas.

Tiene como valores: la importancia del conocimiento, empezando por el autoconocimiento (Sócrates) -el sujeto-, la búsqueda de la sabiduría -el objeto- y la contemplación-nous desde creer en el potencial del ser humano (Aristóteles), racional y creativo (Nietzsche Apolo-Dionisio), en su capacidad creativa y creadora.

De nombre Neorenacimiento, aludiendo y explicitando el valor de un verdadero conocimiento y sabiduría (aristotélica) holística, intuitiva, donde el nous no ha sido negado a favor de la ciencia y la razón (niveles superiores de consciencia de la Spiral Dynamic de Beck y Cowan, y con ello, recuperar el valor de lo metafísico (lo que da sentido a la realidad, lo existencial y esencial), o, recogiendo el término de Wilbe), postmetafísico.

El silencio

El silencio permite la conexión con la sabiduría interior, con el ser esencial. Es la puerta principal de entrada a la vía inductiva, la que conduce al insight, a entender en un sentido profundo, a alcanzar una mejor visión del mundo. Desde ese espacio de claridad surge algo nuevo, tal vez una nueva cosmovisión, un marco postmetafísico que dé nuevo sentido a la realidad.

 

EL MODELO EPISTEMOLÓGICO DE COSMOVISIÓN NEORENACENTISTA o MODELO DE SABIDURÍA DESDE EL MARCO DE LA ESENCIALIDAD

Este modelo es un planteamiento epistemológico holístico que aúna ciencia y espíritu y que cuenta con una sólida base histórica y teórica. Se apoya en todo un razonamiento coherente y contextualizado, un modelo epistemológico que donde se integran aportaciones de la filosofía, de la psicología y de la mística (Platón, Aristóteles, la Cabalá, Descartes, Kant, Maturana, Wilber, …).

Explicado de forma sencilla, este modelo propone recuperar y validar el espíritu renacentista, pero pasado por el filtro de todos los avances de los últimos dos siglos. Es un planteamiento que tiene como principales valores la importancia del conocimiento y la búsqueda del bienestar a partir de la creencia en un ser humano integrado, que compatibilice racionalidad, emotividad y espiritualidad. Por tanto, no se trata de eliminar lo racional o la techné, que tiene su validez, su utilidad, sino de avanzar en un camino de integración.

Esta es una propuesta para una nueva era, el neorenacentismo tras la postmodernidad. La sabiduría es fruto de un verdadero conocimiento holístico, es la facultad dianoética superior de Aristóteles, no meros saberes científicos. Y es que esta cosmovisión abarca todas las facultades y niveles del conocimiento: humanismo, arte, ciencia, filosofía, espiritualidad, etc.

Busca el aprender a aprender (aprendizaje generativo o de tercer orden) y la elevación de la conciencia siguiendo una espiral ascendente impulsada por la búsqueda, y cuyo fin último es la propia búsqueda. En cada vuelta de esa espiral crecen la conciencia y la sabiduría, así como todo lo que llevan aparejadas (aplicación técnica, creativa, moral, etc.).

Se trata de avanzar hacia un ser integral y pleno de sentido, para lo cual no basta con la razón ni con la intuición, sino que es precisa la integración de ambas vías de conocimiento. La intuición es la capacidad de mirar a través de los ojos del inconsciente, como afirma Jung, no valora ni juzga, da cuenta de fenómenos más allá de lo palpable, del aquí y ahora. Y nos proporciona soluciones que aparecen cuando abandonamos el esfuerzo consciente de pensar.

Se trataría de integrar la forma de aprender científica tradicional (donde se utilizan principalmente el lenguaje, la lógica, el pensamiento lineal, lo masculino, las ondas alfa, el “si no lo veo, no lo creo”: el hemisferio cerebral izquierdo) con otra forma de aprender igualmente válida: la intuición, el nous (que está más en lo femenino, en el pensamiento lateral, en las ondas beta, en la vía del arte: en el hemisferio derecho).

Un aprendizaje como búsqueda en una cosmovisión de perspectivas. La Verdad queda fuera de nuestro alcance, es inaccesible porque somos seres finitos, simplemente es una cuestión de perspectivas, como afirma Wilber.

 

“El mundo en sí no aparece al hombre, sino que es un mundo construido por los hombres. No se trata de decidir la mejor o más adecuada representación, o construir una síntesis, sino poner en común la totalidad de representaciones conservando la diversidad.” (Arendt, 1993)

 

La pretensión científica de que hay una verdad conocida por todos, homogénea, inmutable, pretende darnos una sensación de seguridad, pero no es cierta. Lo único que podemos hacer es “inventar” metáforas del mundo (cosmovisión, postmetafísica) desde la intuición que den sentido a nuestra realidad. La Verdad es solo la verdad, una perspectiva que da sentido al saber.

 

Contexto y propósito del modelo

Este modelo, creado por Cris Bolívar en 2010, es la representación gráfica de un marco epistemológico holístico que integra ciencia, filosofía y espiritualidad.

Su objetivo es ofrecer una cartografía para la comprensión integral de lo que podemos llamar sabiduría, superando los límites del pensamiento racional-empírico moderno y abrazando una mirada transpersonal, sistémica y neorenacentista.

En el contexto del libro “Filosofía aplicada al coaching”, este modelo sirve como base teórica para un coaching que trasciende lo transaccional y competencial para orientarse hacia el despertar de la consciencia y la reconexión con el ser esencial, teniendo como metafoco la sabiduría: el Coaching Esencial.

 

Análisis de los elementos del modelo

  • Teoría: Conceptualización abstracta. Interpretación, explicación, especulación. Paradigma explicativo. Teorético. Formalización del conocimiento. General. Lo inteligible. Jñana.

El proceso de crear marcos explicativos, paradigmas, estructuras intelectuales.

Los seres humanos vivimos en mundos abstractos, de conocimiento conceptual, nos relacionamos con el mundo desde modelos mentales que dan coherencia a la experiencia, y usualmente en marcos teóricos de interpretación subjetiva.

  • Experiencia: Efecto, lo empírico. Hechos. Particular. Sensaciones. Emociones. Lo sensible. «Ojo de la carne».

Y al mismo tiempo, vivimos en lo experiencial, lo empírico, lo real y particular. El mundo de lo sensible, de lo que nos sucede.

  • Flecha de bajada: Vía deductiva. ¿Cómo? Heurística. Aprendizaje de primer orden.

Cómo resolvemos, cómo tomamos decisiones, cómo logramos que suceda algo en el plano de la experiencia… Se refiere a los métodos y adquisición de habilidades y conocimientos dentro de un marco dado para aplicar lo conocido.

Es la vía deductiva de conocimiento que surge de la generalización hacia lo particular. Es nuestro mundo mental racional donde formalizamos el conocimiento. Nuestro hemisferio izquierdo. El través del lenguaje. Es el mundo de los objetivos, las expectativas, el yang, lo masculino, el dar y Jojmá en Cábala.

En términos de aprendizaje podemos hablar del de primer orden o simple descrito por Chris Argyris, competencial, prágmático, orientado al aprender a “hacer mejor” algo dentro de un sistema de creencias dado que no se cuestiona.

Podríamos incluir aquí a la meditación budista Vipasyana o analítica para facilitar un mejor discernir.

En nuestro mundo occidental y nuestro momento histórico, es la tendencia habitual, reduciendo el conocimiento a esta flecha de bajada, lo que equivale a un sobre uso de lo racional y prágmático, colocarle lo teórico a lo real sesgando la experiencia desde nuestra subjetividad, dificultando vivir la experiencia de forma no mediada.

  • Flecha de subida: Vía inductiva. ¿Por qué? Hermenéutica. Aprendizaje de segundo orden.

Parte de la experiencia en sí y trata de la comprensión de ésta. La hermenéutica es la búsqueda de significado, las causas profundas, el sentido.

Es la vía inductiva de conocimiento que surge de la observación hacia la generalización. El saber sin saber que sé porque aún no podemos formalizarlo; la intuición, el “ojo del espíritu” o conocimiento interior. Su ámbito es más el hemisferio derecho, holístico. Es el mundo del yin, de lo femenino, el recibir y la Biná en Cábala.

En términos de aprendizaje podemos hablar del de segundo orden descrito por Chris Argyris, más profundo y complejo.

La meditación budista Shamata o de la calma mental facilitaría el estar en el momento presente tomando consciencia del aquí y ahora.

En nuestro momento histórico occidental solemos menospreciar esta vía por no ser analítica, racional o “con evidencias científicas”.

Esta vía nos aporta la conexión con lo real, en ciencia es la vía ampliativa del conocimiento, lo disruptivo, el pensamiento lateral y lo que provoca, al llegar a la teoría, el momento “eureka o ajá” de comprensión profunda del objeto de conocimiento.

  • La integración de las dos vías de conocimiento: la sabiduría

Es la sabiduría o nous aristotélico, es la forma más elevada de conocimiento o conocimiento de orden superior, epistemológico o de tercer orden descrito por la Esencialidad. Es la inteligencia espiritual. A través de Prajña en el budismo se puede comprender la vacuidad (sunyata), y donde se haya el silencio o estado de quietud interior desde el cual emerge la comprensión no conceptual.

Integra las vías inductiva primero y deductiva después, en armonía, desde el Amar. Daat en Cábala o conocimiento profundo, experiencial e interiorizado.

Sucede en el cuerpo calloso del cerebro, o en Sejel de la Cábala, el intelecto que procesa y entiende para alcanzar la compresión integral.

  • Los óvalos: Lo trascendente

Entre el óvalo interior (la sabiduría) y el óvalo exterior (lo absoluto, el Ein Sof de la Cábala), se halla el espacio de la post-metafísica, del sentido, la mística, la espiritualidad y lo trascendente.

En la parte superior, el símbolo de la Esencialidad: Cielo y tierra en armonía, lo espiritual y lo material, lo masculino y lo femenino. La integración se logra a través de un camino de transformación continua que nos lleva desde un punto de Bet (dualidad), a un punto al que tender Alef (la unidad, la completitud y el infinito -Ein Sof-). Desde el amar que genera amar.

En conexión con Mahasukha, término budista que alude a la “gran dicha” o felicidad profunda que surge de la liberación y la sabiduría.

En la transmutación Esencial que representa la mariposa, que significa psique, fuerza vital y alma.

Nuestra sabiduría interior.

En definitiva, el modelo habla de la integración de opuestos y refleja la visión no-dual y transpersonal del marco de la Esencialidad.

  •   Inducción y deducción.
  •   Teoría y práctica.
  •   Razón e intuición.
  •   Ciencia y espiritualidad.
  •   Masculino y femenino.

Aplicación al coaching

En coaching, el primer movimiento sería la subida, donde se hayan casi todas las competencias del coach, para acompañar al coachee a interpretar su experiencia, a encontrar significados profundos más allá de lo aparente, hasta llegar al insight o la toma de consciencia, para luego hacer la bajada que lleva a aterrizar el nuevo conocimiento a la acción.

El coach, como facilitador de sabiduría: Su rol no es solo ayudar a lograr metas, sino a expandir la conciencia, cuestionar el ego y reconectar con las Metacompetencias del Ser.

El uso del modelo en las sesiones puede servir como mapa para:

  • Identificar en qué “cuadrante” está el coachee (atascado en la teoría, en la observación, en la acción sin reflexión…).
  • Promover movimientos integradores: de la observación a la reflexión, de la hipótesis a la experimentación en la vida real.
  • Recordar que el fin último es la sabiduría, no solo la eficacia.

Este modelo es una invitación a trascender el coaching como herramienta de rendimiento y a abrazarlo como vía de desarrollo humano profundo.

Propone que el coach cultive una mirada transpersonal, que sepa moverse entre lo concreto y lo trascendente, entre la pregunta por el “cómo” y la pregunta por el “por qué”, siempre con el metafoco en la sabiduría y la **reconexión con el ser esencial.

No es un mapa rígido, sino un organismo vivo que refleja el dinamismo del conocimiento humano cuando este aspira a la plenitud y a la verdad integral.

 

Cris Bolívar, 2026

 

BIBLIOGRAFÍA

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